Jiddu Krishnamurti texts Jiddu Krishnamurti quotes and talks, 3000 texts in many languages. Jiddu Krishnamurti texts

Cartas a las Escuelas

Primero de abril de 1979

Seguimos ocupándonos de la totalidad de la mente. La mente incluye los sentidos, las emociones erráticas, la capacidad del cerebro y el siempre inquieto pensamiento. Todo esto es la mente, incluidos diversos atributos de la conciencia. Cuando la mente opera en su totalidad, es ilimitada, tiene gran energía y actúa sin la sombra del pesar ni la promesa de la recompensa. Esta cualidad de la mente, esta totalidad, es inteligencia. ¿Puede esta inteligencia ser comunicada al estudiante para que rápidamente pueda captar su significación? Ciertamente, es responsabilidad del educador hacer que esto ocurra.

El deseo moldea y controla la capacidad del pensamiento, y así es como dicha capacidad se reduce, se limita por el movimiento del deseo. El deseo es la esencia de la sensación. La ambición limita la capacidad del cerebro, que es pensamiento. Esta capacidad es restringida asimismo por las exigencias sociales y económicas o por las propias experiencias y motivos. Se reduce por la acción de un ideal, de las sanciones de diversas creencias religiosas, del miedo interminable. El miedo no está separado del placer.

El deseo - la esencia de la sensación - es moldeado por el ambiente, por la tradición, por nuestras inclinaciones y nuestro temperamento. Y de este modo, la capacidad o acción que requiere energía total, es condicionada según nuestra comodidad y placer. El deseo es un factor compulsivo en nuestra vida; no para ser reprimido, evadido ni halagado, ni para que razonemos con él, sino que debe ser comprendido. Esta comprensión sólo puede darse a través de la investigación del deseo y la observación de su movimiento. Conociendo el fuego impulsor que es el deseo, casi todas las prohibiciones sectarias y religiosas lo han convertido en algo que debe reprimirse, controlarse o someterse - entregarse, como si dijéramos, a una deidad o a un principio. Los innumerables votos que la gente ha tomado para negar totalmente el deseo, de ninguna manera han logrado apagarlo. Está siempre ahí.

Debemos, pues, abordarlo de una manera distinta, teniendo presente que el deseo no despierta a la inteligencia. El deseo de ir a la luna desarrolla un enorme conocimiento tecnológico, pero ese conocimiento es inteligencia limitada. El conocimiento es siempre especializado y, por tanto, es incompleto; mientras que nosotros estamos refiriéndonos a la inteligencia, que es el movimiento de la totalidad de la mente. Esta inteligencia es la que nos interesa, y el despertar de esta inteligencia, tanto en el educador como en el estudiante.

Como dijimos antes, la capacidad es limitada por el deseo. El deseo es sensación, la sensación de nuevas experiencias, de nuevas formas de excitación, la sensación de escalar los picos más altos de la tierra, la sensación de poder, de status. Todo esto limita la energía del cerebro. El deseo da la ilusión de seguridad, y el cerebro, que necesita seguridad, fomenta y nutre toda forma de deseo. De modo que si no comprendemos el lugar que tiene el deseo, ello ocasiona la degeneración de la mente. La comprensión de esto es realmente muy importante

El proceso del pensar es el movimiento de este deseo. La curiosidad por descubrir es impulsada por el deseo de mayores sensaciones y de una ilusoria certidumbre de seguridad. La curiosidad ha producido la enorme cantidad de conocimientos, que tienen su importancia en nuestra vida diaria. La curiosidad tiene significado en la observación.

El pensamiento puede ser el factor fundamental en la degeneración de la mente, mientras que el discernimiento, la percepción directa e inteligente de los hechos, abre la puerta a la totalidad de la acción. Examinaremos el pleno significado del discernimiento en la próxima carta, pero ahora debemos considerar si el pensamiento es un factor destructivo para la totalidad de la mente. Nosotros hemos afirmado que lo es. No acepte esta afirmación hasta que usted mismo la haya examinado libre y completamente.

Lo que entendemos por “totalidad de la mente”, es infinita capacidad y un estado de total vacío en el que existe una energía inmensurable. Siendo el pensamiento, por su misma naturaleza, limitado, impone su limitación a lo total, y así es como el pensamiento está siempre en primera fila. El pensamiento es limitado porque es el resultado de la memoria y del conocimiento acumulado mediante la experiencia. El conocimiento es el pasado, y aquello que ya ha sido, es siempre limitado. El recuerdo puede proyectar un futuro, pero ese futuro se encuentra unido al pasado, de modo que el pensamiento es limitado siempre. El pensamiento es mensurable - lo más y lo menos, lo mayor, lo menor. Este medir es el movimiento del tiempo: he sido, seré. Por lo tanto, cuando el pensamiento predomina, por sutil, agudo y vital que sea, pervierte lo total; no obstante, hemos concedido al pensamiento la máxima importancia.

Si se me permite preguntarlo: Después de haber leído esta carta, ¿ha captado usted la significación de la naturaleza del pensamiento y de la totalidad de la mente? Y si la ha captado, ¿puede transmitir esto al estudiante, quien es su total responsabilidad? Este es un asunto difícil. Si usted no tiene luz no puede ayudar a otro a tenerla. Puede explicarla muy claramente o definirla con palabras escogidas, pero ello no tendrá la pasión de la verdad.

Cartas a las Escuelas

Primero de abril de 1979

Jiddu Krishnamurti, Cartas a las Escuelas. Textos libros conversaciones filosofía. Letters to Schools 1978...1983. Jiddu Krishnamurti en español.

suntzuart

the 48 laws of power